7 pasos a seguir para afrontar esas mañanas en las que te levantas de muy (muy) mal humor

Todos tenemos días en los que nos despertamos de muy mal humor. El sonido de la alarma nos irrita, la luz del sol nos molesta, el ruido de la calle nos da dolor de cabeza… Son días en los que solo queremos estampar el despertador contra la pared y seguir durmiendo. Lo apagamos, nos subimos la manta hasta el cuello e intentamos dormir de nuevo con la esperanza de que aún estuviésemos soñando. Pero no, el maldito despertador tiene la opción snooze y vuelve a sonar de nuevo, nos irrita más todavía con su molesto sonido y nos convencemos de que va a ser una mierda de día.

En estas situaciones tenemos dos opciones: levantarnos y ladrar a todo el que nos moleste o intentar mentalizarnos en cambiar nuestro mal humor. Leyendo estas líneas ahora nos parece fácil tomar la decisión correcta, pero cuando nos encontramos recién levantados con el mundo sobre nuestros hombros las cosas no se ven tan claras. Por eso debemos ir poco a poco siguiente estos 7 pasos.

1. Tómate una buena taza de café caliente

O de Cola Cao, o de té, o de chocolate. Lo que más te guste. Lo importante es que puedas pasar 5 minutos con la taza bien caliente entre las manos oliendo un aroma agradable. Acércate la bebida a la nariz y respira profundamente su aroma. Deja que tu mente vuele hasta los recuerdos que te provoca ese olor, intentando quedarte con los mejores. Ya sea la taza de café que tomaste en aquél viaje, o el chocolate con churros que engulliste en fin de año.

2. Vacía tu mente durante unos minutos

El desayuno es un buen momento para hacerlo. No enciendas la televisión ni pongas la radio, respira hondo y dedica unos minutos para ordenar tus pensamientos. Si tu mal humor viene causado por el día que te espera dedica este rato para establecer las prioridades, pero no para intentar encontrarle solución a todos los problemas. Piensa las cosas que tienen mas importancia y deja el resto en un segundo plano. Al establecer lo que es más importante estarás dividiendo el día en partes, evitando así colapsar ante todas las tareas. Intentar solucionarlo todo te llevará a no resolver nada.

3. Una buena ducha, sinónimo de relax

Enciende el agua caliente, métete dentro de la ducha y deja que el agua te de en la cara. Sentir como el agua resbala por tu cuerpo ayudará a que se calme tu mal humor. Si aún sientes que necesitar ordenar tus pensamientos podrás aprovechar también ese momento. Estarás sustituyendo el ruido de la alarma por el sonido del agua al caer.

4. Muévete

Ya has descansado en el desayuno y te has relajado en la ducha, por lo que corres el riesgo de amodorrarte. Ahora lo que necesitas es algo que te anime a moverte para empezar a poner en orden el día.

Quizás no sea el mejor día para escuchar en la radio a comentaristas repletos de energía, ya que a veces pueden resultar molestos, por lo que será mejor idea que pongas música. Busca en tu biblioteca musical el estilo que mejor te venga, pero si no encuentras algo a la primera deja de buscar, no necesitas complicarte. Abre Spotify, o algún programa similar, y escoge alguna de sus listas de reproducción. Hay un sinfín de variedades y en ocasiones están ordenadas por estados de ánimo, busca la que mejor se te adapte (ya sea música relajada o canciones motivadoras) y dale al play. Llegó el momento de activar tus músculos.

5. Olvídate del móvil

Te pondrá casi seguro de peor humor. Notificaciones de grupos de Whatsapp por tonterías que se han escrito, emails con publicidad que te llegan al correo, invitaciones para el Candy Crash en Facebook… este tipo de cosas que normalmente dejas pasar en días como estos se afectarán. Lo mejor es desconectar del móvil, dejarlo en un lugar alejado donde no puedas ver todas estas notificaciones. Te ayudará tener la sensación de estar “desconectado” del mundo.

6. Vístete con prendas cómodas

Ya bastante tienes con lo que sucede dentro de tu cabeza como para tener que andar preocupado por el resto del cuerpo. Ponte esos pantalones tan cómodos que tienes en el armario y esa camisa que te sienta tan bien. Utiliza tus prendas de ropa favoritas, las que te hacen sentir con más confianza, y a ser posible las que sean más cómodas de llevar. Te darán un pequeño impulso para salir por la puerta de casa.

7. Hoy no va a ser el mejor día de tu vida, pero puede mejorar (y mucho)

Intenta forzar una sonrisa cuando lo requiera la situación, si te la devuelven te hará sentir bien. Huye de cualquier posible discusión, empezar una es la última cosa que necesitas. Escríbele un mensaje a aquella persona que siempre te hace sentir bien y pégate algún capricho (¿Qué mejor día que hoy?). El día es muy largo y la cosas que empiecen mal solo pueden ir a mejor. Además, las esperanzas que tienes para ese días son realmente malas, por lo que cualquier buena noticia parecerá aún más buena.

[Fotografía de portada (con modificaciones): Luke,Ma/flickr]

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